Zumba el viento por las rendijas, se oyen suspiros, suenan cadenas. Es noche cerrada, ¿quién será? Son los fantasmas que vienen y van.
Arrastran sus pasos con dificultad, andan sin zapatos para no asustar, van en fila india, todos al compás, son inofensivos, déjalos pasar.
No te asustes ni te espantes ni te asombres si a los fantasmas sientes llegar.
En las tinieblas, tienen que viajar a sus reuniones del más allá, ellos atraviesan la ciudad en cinco segundos, no demoran más.
No pegues un grito si los ves volar todos silenciosos en la oscuridad. Hazte el dormido, déjalos en paz si les dices algo, se pueden esfumar.
No te asustes ni te espantes ni te asombres si a los fantasmas sientes llegar.
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